Cuando tienes un piso adicional, y necesitas ganar algo de pasta, el alquilar siempre es una opción. Sin embargo, reformar para alquilar siempre termina siendo una incógnita, porque puede lograr que ganemos algo más por cada mes de alquiler.

Sin embargo ¿Realmente vale la pena? Eso, y otros factores son justamente los que vamos analizar para que estés al tanto antes de reformar para alquilar. Siempre, considerando el punto de inversión y retorno.

¿Vale la pena reformar para alquilar?

Hoy en día no es fácil realizar una reforma integral del hogar. Los precios pueden ascender hasta los 20.000 euros fácilmente, y sin incluir materiales de altísima calidad, que pueden incluso encarecer aún más la reforma.

No obstante, no es para nadie un secreto que una buena reforma puede llegar a incrementar muchísimo el precio de la renta, llegando incluso hasta un 30% adicional del valor actual.

Y no solo eso, también hay que considerar que generalmente, los pisos en buenas condiciones se alquilan mucho más pronto. No obstante, estos no son los únicos factores a considerar.

Dependerá mucho de diferentes factores, que vamos a plantearte a continuación:

Retorno de inversión

Reformar para alquilar representa claramente una inversión a largo plazo. Por esta justa razón, es que lo más probable es que te tome varios meses o años recuperar todo lo que has invertido.

Si eres del tipo de personas que esperan recuperar la inversión en un plazo bastante corto, es probable que para ti lo ideal no sea reformar. Considera que si necesitas ese dinero, lo ideal no es invertirlo para alquilar, porque es probable que tome tiempo la recuperación, considerando el tiempo que toma encontrar alguien que alquile, y otros factores, como el tiempo que piense tener de estadía cada inquilino.

Presupuesto máximo

No podíamos iniciar con un punto que fuese menos relevante que el presupuesto máximo que puedas gastar. Esto, porque claramente, como os comentábamos previamente, buscamos un retorno de inversión, pero no en demasiado tiempo, ya que sería contraproducente.

Es aquí donde debemos irnos a los números, y es que para lo costosa que es una reforma integral, lo ideal es esperar que al menos obtengamos un porcentaje equivalente al gasto realizado. Pongamos un ejemplo.

Digamos que vamos a alquilar un piso de unos 50 metros cuadrados en unos 600 euros al mes, y buscamos aumentar un poco el costo con dicha remodelación. Si realizamos una reforma integral, lo ideal sería al menos recibir un 30% adicional, es decir unos 780 euros al mes.

Si se realiza más bien una reforma básica, para los servicios o áreas que estén en una mala condición, las cosas cambian. Lo ideal es obtener al menos un 10% a 20% dependiendo del nivel de cambios realizados en el piso. Por ejemplo, para un simple cambio de tuberías, podría ser un 20%, considerando el gasto equivalente. Es decir, que deberíamos cobrar al menos 720 euros al mes.

Durabilidad de las reformas

Un punto que va de la mano directamente con el presupuesto, es la durabilidad de las reformas, porque nos permite calcular de forma aún más exacta, la rentabilidad que vamos a obtener al alquilar.

Claramente, dependerá mucho de los materiales de construcción que usemos, porque cada material tiene cierta vida útil. Por ejemplo, no es lo mismo construir con ladrillo y cementos, que con madera, por ejemplo.

Ahora bien, si sabemos en qué materiales realizamos reformas, podemos hacernos una idea de la durabilidad que tendrán las mismas. En general, la durabilidad de los materiales suele ser:

  • Ladrillos/bloque y cemento: 50 a 70 años
  • Madera: 60 a 70 años
  • Aluminio: 40 a 80 años

Claro está, que también dependerá mucho del tipo de reforma específicamente. Aunque puede variar, generalmente la durabilidad suele ser la siguiente:

  • Tuberías: 15 a 30 años
  • Pintura: 10 años
  • Baldosas: 40 años

Si durante los cálculos consideras el promedio general para nuevas reformas, y obtienes el retorno de la inversión en un periodo menor, entonces estarás obteniendo ganancias, y valdrá la pena reformar para alquilar.

Inquilinos a obtener

Claramente, cada ubicación puede contener diferentes tipos de inquilinos. Por ejemplo, habrá ciudades de España en las cuales el turismo sea un punto fuerte, y haya desde inquilinos que sean temporales, hasta estables, mientras que en otras áreas, probablemente los inquilinos apuesten mucho más por una estadía a largo plazo.

Consideremos ambos puntos, y las necesidades que tiene cada uno:

Inquilinos de movilidad

Los inquilinos de este tipo son los que se caracterizan porque por ocio, estudios o trabajo, requieren un alto índice de movilidad. Generalmente, se presenta mucho en áreas donde se presentan muchos turistas, estudiantes de intercambio o comunidades similares.

Lo interesante de este tipo de inquilinos, es que tienden a pagar por cortos periodos, lo que nos permite disponer más pronto del inmueble. No obstante, no ofrece una estabilidad.

Ahora bien, un inquilino de este tipo, generalmente no valora demasiado la decoración y muebles de una locación, salvo a que apuestes por inquilinos de alto poder adquisitivo, que dependerá mucho de tu ubicación, ya que generalmente, ellos apuestan más por lugares en ciudades importantes donde desean vacacionar, o trabajar.

Sin embargo, por lo general, para los inquilinos que rotan con frecuencia, suele ser mucho más rentable reformar los elementos vitales de la vivienda (electricidad, tuberías, etc.).

Inquilinos fijos

Los inquilinos fijos se interesan mucho más por el estado del piso a la hora de alquilar, y en este tipo de casos, inclusive la estética de la vivienda juega un rol bastante importante, así que mucho ojo. Mientras más bonita, y funcional se encuentre la vivienda, mucho mejor.

Generalmente, suele ser mucho mejor realizar reformas integrales a este tipo de viviendas, principalmente, porque hay mucha más posibilidad de que un arrendatario se queda por un periodo largo, y la inseguridad a que la casa se quede vacía suele ser mucho menor, como pasa por ejemplo, con las casas en alquiler para turistas, que en temporada baja suelen estar vacías y sin producir dinero.

Amueblado

Por último, un punto que generalmente causa mucha incertidumbre sobre reformar para alquilar, es el amueblado. En este caso, también dependerá mucho del tipo de inquilinos que vayas a tener.

Y es que, aquí generalmente se presentan 3 puntos diferentes.

El primero, es que vayas a alquilar por turismo. Para este tipo de casos, se requiere un piso amueblado, obviamente, sin embargo, no se necesita una decoración demasiado complicada, basta con muebles simples, y una decoración básica, a menos que apuestes más por un alquiler bastante más caro.

Otro caso que es común, es que alquiles a una pareja. Generalmente, las parejas desean iniciar un hogar desde cero, y con ello, es mucho más simple, amueblar todo al gusto personal. Es decir, optar por un piso vacío.

No obstante, los pisos amueblados también suelen ser una opción para parejas o personas solteras que necesitan mudarse pronto, y sin tantos trámites de mudanza, y movimiento de electrodomésticos, muebles y demás.

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